SFORZA / Medicina del Deporte

La periostitis tibial es una inflamación del periostio, la membrana que recubre el hueso de la tibia. Se manifiesta como un dolor punzante o difuso en la parte interna de la pierna, que suele aparecer durante o después del entrenamiento y puede empeorar con el tiempo.

 

Principales causas

  • Exceso de impacto repetitivo
  • Entrenar sobre superficies duras o irregulares
  • Calzado inadecuado o desgastado
  • Déficit de fuerza en pies, tobillos y gemelos
  • Técnica de carrera deficiente
  • Sobrecarga acumulada sin recuperación suficiente

En muchos casos, la periostitis no es el problema principal, sino la consecuencia directa de un sistema que lleva tiempo sobreexigido.

 

Señales de alerta y cómo evitar el agotamiento físico

Entrenar con constancia es parte de nuestra identidad como deportistas y profesionales del movimiento. Sin embargo, cuando la carga supera la capacidad real de recuperación, el cuerpo empieza a hablar. En el día a día vemos cómo el sobreentrenamiento, la falta de descanso y una mala planificación terminan afectando el rendimiento y derivan en molestias persistentes, siendo la periostitis tibial una de las más frecuentes, especialmente en disciplinas de impacto.

 

Entender estas señales y actuar a tiempo marca la diferencia entre progresar de forma sostenible o detenernos por completo debido a una lesión.

El cuerpo siempre avisa. El problema es que muchas veces no escuchamos. Algunas señales claras de sobreentrenamiento son:

 

  • Fatiga persistente incluso después de días de descanso
  • Disminución del rendimiento y sensación constante de pesadez
  • Dolores musculares que no desaparecen
  • Cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o falta de motivación
  • Alteraciones del sueño
  • Dolor localizado en tibias, rodillas o pies

Cuando aparece dolor en la zona tibial, especialmente en corredores, personas que entrenan cross training o deportes de impacto, es una señal clara de alerta que no debe normalizarse.

 

¿Qué hacer si ya existe dolor en la tibia?

Cuando el dolor aparece, lo más importante es reducir la carga, evitar el impacto de forma temporal y realizar una evaluación adecuada. La rehabilitación funcional permite volver a entrenar corrigiendo la causa del problema, no solo el síntoma.

Trabajar con un equipo especializado en medicina deportiva y rehabilitación acelera el proceso, reduce recaídas y garantiza un retorno progresivo y seguro al entrenamiento.

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